Por María Jaramillo Alanís
La confirmación del primer caso positivo de Gusano Barrenador del Ganado [GBG] en Tamaulipas activó de inmediato a las autoridades estatales y federales, que respondieron con apego estricto a los protocolos sanitarios internacionales.
La Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura informó que el hallazgo ocurrió en el ejido Emiliano Zapata, municipio de Llera de Canales, en un becerro de apenas seis días de nacido.
El titular de la dependencia, Antonio Varela, aseguró que se trata de un caso aislado y no autóctono, ya que la red oficial de trampeo no registra presencia de la (Cochliomyia hominivorax), mosca responsable de esta plaga devastadora.
Aun así, bajo el principio de máxima precaución sanitaria, se activó un protocolo de respuesta interinstitucional con la participación de la SADER, SENASICA, la Comisión México–Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA), la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas (UGRT), el Comité Estatal para el Fomento y Protección Pecuaria (CFPPT) y el municipio de Llera.
El eje central de la estrategia es un Cerco Sanitario Estratégico, diseñado para contener cualquier riesgo y proteger el estatus sanitario del estado. Este cerco se sostiene en cuatro acciones clave:
Primero, la zonificación y control de movilización, con la delimitación de un Área Focal de 20 kilómetros y una zona perifocal de amortiguamiento de hasta 40 kilómetros, donde la movilización de ganado queda sujeta a inspección oficial.
Segundo, una vigilancia epidemiológica intensiva, mediante brigadas que realizan barridos sanitarios predio por predio, incluyendo especies de traspatio y ganado mayor, en busca de miasis o lesiones compatibles.
Tercero, la profilaxis y tratamiento metafiláctico, con la aplicación masiva de Ivermectina al 1%, al total del hato bovino del predio afectado y colindantes, con el fin de cortar el ciclo biológico del parásito.
Y cuarto, un monitoreo entomológico reforzado, con la instalación estratégica de trampas tipo veleta, georreferenciadas y analizadas en tiempo real para evaluar la presencia del vector y la eficacia de las medidas adoptadas.
La respuesta no sólo busca contener un caso, sino blindar a Tamaulipas, uno de los estados con mayor vocación ganadera del país.
En ese sentido, el Gobierno que encabeza Américo Villarreal Anaya refrenda su compromiso con la bioseguridad, la sanidad animal y la protección del patrimonio productivo de las y los ganaderos.
La alerta está encendida, pero también la certeza: cuando hay coordinación, información oportuna y responsabilidad institucional, los riesgos se enfrentan de frente. Hoy, la sanidad del hato tamaulipeco se defiende con ciencia, con orden y con decisión.
Desde Mi Trinchera



